miércoles, 6 de julio de 2016

La gran terraza de San Juan de Dios


Una de las imágenes que nos viene a la mente cuando se habla del Asilo de San Juan de Dios es su gran terraza repleta de camas con niños tomando el sol y respirando el aire del mar. Esta terraza no fue construida por Francisco Mora, la original era pequeña para la catidad de enfermos que se llevaban a ella y se pensó en ampliarla.


Revista IN de SJD nº 226.

Con fecha del día 5 de abril de 1944, el arquitecto D. Victor Gosálvez Gómez presenta la solicitud para la ampliación de la terraza de la fachada Este del Asilo de San Juan de Dios situado en la senda de la Capelleta y encargado por el Rvdo. Padre Superior del Asilo.

En la memoria descriptiva indica que en la fachada Este, inmediata a los dormitorios, hay una galería entre las torres del Solarium y del quirófano. El trozo de terraza es insuficiente para alojar las camas de los enfermos, por lo que se proyecta su ampliación respetando el orden y el carárter del edificio utilizando los mismos materiales vistos y reproduciendo elementos existentes.

1944. Ampliación de la terraza-solarium.


 Revista IN de SJD nº 226.

En las fachadas principal y posterior se aumentarán las arcadas, también se aumentarán los cuerpo de las torres formando el espacio para la ampliación de la terraza quedando más abanzado sobre seis pilares. El pavimento de la nueva terraza será de Mosaico Noya.

Plano de la fachada Este posterior.


2016. Fachada Este posterior.

El 26 de abril se autoriza lo solicitado dentro límites fijados y pasando a la Junta Provinvial. La Sección de Fomento y Secretaría da el visto bueno el 3 de julio, una vez recibidos lo informes de las secciones. El 3 de octubre D. Vicente Barberá retira el permiso de obras en representación del arquitecto.

El 2 de febrero de 1945 se ordena al arquitecto municipal la inspección para compronar que no ha habido denuncias, no se hayan infrungido las disposiciones legales que hagan suspender los trabajos. El 15 de junio, el arquitecto municipal informa que las obras se han realizado dentro de lo previsto.


2016

Ahora ya no acoge camas de niños ni de adultos enfermos, sólo sirven como techo de la consultas externas. dejando de cumplir la función para la que fue construida y su desempeño se va quedando olvidado en el tiempo.


Fuentes:
Archivo Histórico Municipal.
Archivo propio.



miércoles, 15 de junio de 2016

De la avenida del Oeste al barrio Beteró.

El viaje de los bordillos.
Dedicado a unas personitas que
están muy lejos del Cabanyal.   

 Calle José Ballester.

Al terminar el siglo XIX la reforma parisina de Hausmann, provoca la necesidad de construir avenidas en la principales ciudades europeas, una vez que las murallas desaparecieron de las grandes ciudades la intención higienista y moderna tomó su base como modelo.

La lamentable situación higienista que padecía Valencia a principo del siglo XX fue formulada por D. Vicente Blasco Ibáñez en el diario El Pueblo con el título "La revolución de Valencia" donde propone una contundente y apropiada intervención urbana "Hay que derribar casas para abrir nuevas vías; hay que dar al pueblo otra agua; hay que hacer desaparecer los barrios antiguos en el centro de la ciudad donde se aglomeran los pobres, llamando con su malsano hacinamiento a la muerte".

En Valencia se toma como modelos para, entre otras, de la avenida Barón de Cárcer, que iniciándose en la calle Xàtiva debería concluir en la calle Blanquerías. El plan general de Federico Aymami se aprueba en 1907 donde se incluye la Gran Vía (primer nombre  de la avenida del Oeste) y el 22 de febrero de 1932 se aprueba el inicio de la avenida del Oeste de Javier Goerlich, siendo paralizada hasta el 2 de marzo 1940 que se aprobó el inmediato inicio de la primera fase de la avenida.


Con el inicio de la segunda fase de derribos de la avenida del Oeste se presenta a la Comisión de Fomento del Ayuntamiento la solicitud del ponente de Policia Urbana con fecha del 28 de junio de 1950 un expediente de construcción de aceras del barrio Beteró.

En la solicitud se expone que: Entre las barriadas de Valencia que en peores condiciones se encuantran está la llamada Beteró en los Poblados Marítimos.

Este barrio consta de seis calles y habitan gentes de condición modesta que carece de aceras y poniendose intransitable en épocas de lluvias.

1945. Barrio Beteró.

Encaminado a remediar el problema sin que regresente gasto de importancia y a la vista de los inicios de la segunda fase de los derribos de la avenida del Oeste, se podrían retirar los bordillos de las calles Falcons, Clarachet, Cubells, plazas de Pellicers y Petursa por las brigadas municipales para trasladarlas a la citada barriada. A continuación que las brigadas procedan a la colocación en las calles Manuela Estellés, José Ballester, Amparo Ballester, Esteban Ballester, 1ª y 2ª Travesías del barrio Beteró, así como construir el pavimento de aceras con un valor de 20.000 pts. con cargo a los Presupuestos Municipales.

Zona de las aceras

La Comisión Municipal Permanente en sesión del día 12 de julio de 1950 acuerda aceptar la solicictud trasladando el acuerdo al Arquitecto Municipal  y al Interventor Municipal el resultado con fecha del 26 de julio de 1950.



Si alguien mira los bordillos de ródeno del barrio Beteró estará viendo unas piezas de calles desaparecidas del centro histórico y cuyos restos aún perduran fuera de su espacio y de su tiempo.



Fuentes:
Colección particular
Archivo Histórico Municipal
Biblioteca Valenciana
Valantiga.

jueves, 9 de junio de 2016

Las calles El Callao, Caney y Baler

Un domingo por la mañana, paseando por la calle Dr. LLuch, se me ocurrió cruzar en dirección a las casa que todavía existen de la calle Horno del Cabanyal.

Crucé por encima de lo que se llamó travesía de Campos, aunque el tramo operativo que queda de esta calle es D. Vicente Guillot el tío bola, este es un tramo de calle que no existe, donde ya no circulan los vehículos.

2016. Travesía de Campos. C.P.

Esta calle viene del barrio conocido como El Callao, al cual quiero dedicar este recuerdo del pasado...

Cuando se aceleraron las obras del puerto y con la llegada de la reina Isabel II se pusieron los cimientos para la formación de nuevos terrenos en Pueblo Nuevo del Mar y entre otros se estaba formando un barrio en el Cap de França. Unas calles que eran atravesadas por el tren de vía estrecha del Grao al Pont de Fusta.

 1922.

El 17 de marzo de 1950 el delegado del sector del Marítimo denuncia a la sección de Fomento del Ayuntamiento del lamentable estado en que se encuentran las calles Baler, El Callao y Caney. Comunicando que el colector de la calle Horno del Cabanyal y final de Baler no discurren, repercutiendo las aguas negras y materias excrementicias en el interior de las viviendas y en las vías públicas, con gran peligro para sus habitantes.

El 31 de mayo de 1950 los habitantes de la calle Horno del Cabanyal y adyacentes exponen que se encuentra obstruido el alcantarillado de la zona desbordándose y formando charcas malolientes en los terrenos del trenet al Grao y en algunos corrales.

En este plano de 1955, se puede ver lo que iban a ser las nuevas manzanas del plan de ordenación urbana.

Las quejas se irán acumulando hasta después la riada de 1957, que se realizaron obras de saneamiento y urbanización de la zona.
Noviembre 1957


La riada provocó graves daños a los edificios, como una de Caney que solicitó permiso al Ayuntamiento para reparar la fachada y algunos pilares dañados, indicando que las obras las haría con su suegro que era albañil. Como no detallaba las obras se envió un inspector, entre unas cosas y otras tardaron tres años en concluir la reforma.

2004.

En enero del 2004 se derriban las últimas casas de la calle El Callao para la ampliación de la avenida de los Naranjos.

A partir de entonces todas las alegrías, ilusiones, esperanzas, tristezas y dolor de sus habitantes quedaron anclados en el tiempo.

 2016. Calle Caney.

2016. Últimos restos de la calle El Callao.

Parece que estén esperando al trenet, justo ahí estaba la parada de Las Termas.



Fuentes:
Colección particular.
Archivo Histórico Municipal.
Web Municipal.




viernes, 29 de abril de 2016

Puertecitas y gas Lebón.

2016

Todavía se puenden encontrar las puertas de la llave del gas Lebón en las fachadas de algunas casas del Marítimo. La compañía se había hecho cargo de la iluminación de algunos pueblos, como Pueblo Nuevo del Mar y Burjassot, y llegaba a la mayoría de hogares, desde el primer gasómetro en la calle José Aguirre y más tarde desde el Camino Viejo del Grao.

Calle José Aguirre, 6

Detalle foto del Libro Valencia Blanco y Negro de J. Huguet.
Plano del Camino Viejo del Grao.
 
Colección propia. 1989.

El antiguo gasometro de la calle José Aguirre acabó derribándose y su solar fue vallado en 1940.


Gas Lebón fue comprada por la Compañía Española de Gas y la fábrica de la calle Islas Canarias se cerró dejando uno de sus depósitos como un recuerdo del pasado.


Con todo esto quizá las ventanitas acabaron por olvidar su nombre y llegando el momento en que las puertecitas ya no encerraban nada, sólo un vacio interior que pertenece a otro tiempo.

Fuentes:
Archivo Histótico Municipal.
Colección particular.

viernes, 11 de marzo de 2016

La silueta del verdugo.

2016

En el recodo del callejón de la calle Angosta de la Compañía se puede apreciar la silueta de una puerta tapìada, era la casa de Pascual Ten el último verdugo público de Valencia. El 29 de octubre de 1896 llegó a Murcia para ajusticiar en el garrote vil a Josefa Gómez sentenciada por asesinato, en un juicio que dejó mucho que desear. Pascual escribió dos cartas al Gobierno para que fuese conmutada la pena, siendo negadas. El 29 a las 8 y 25 de la mañana se cumplió la condena. El 3 de noviembre llegó el cese del verdugo del Ministerio de Justicia, por los telegramas de petición de gracia. Esta fue la última ejecución pública.


La sombra del verdugo de Valencia todavía perdura hasta nuestros días. 

Fuente:
Hemeroteca Municipal de Valencia.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Cine Imperial

2016. En gris, el tejado del cine.


En la Navidad de 1919 se abre el cine Imperial, se había construido en un huerto de la calle Escalante, propiedad de los hemanos Ballester. Era el clasico cine de barrio donde se proyectaban dos o tres películas. Un lugar donde se podía ver a personajes populares como Pepica la Pilona y donde la chiquillería, que había recogido chavos en los bautizos, podía pasar la tarde. El cine dejó de proyectar películas para convertirse en un gimnasio al que le realizaron algunas reformas.


El gimnasio cerró quedando casi en el abandono y donde el tejado gris del cine sigue cumpliendo una misión para la que no fue construido y soportando el paso del tiempo...el único resquicio del popular cine Imperial que está fuera de su tiempo.

Central de Aragón.

Foto del 2015.

En la calle Luis Peixó, junto a la avda. de los Naranjos, la gente puede ver un trozo de madera, un superviviente del ferrocarril Central de Aragón en el Cabanyal, que hace mucho que desapareció.

La traviesa formaba parte del desvío de la estación de la Alameda a la estación del Cabanyal de la compañía del Norte, donde se bifurcaba para ir a la calle Dr. Lluch y el puerto.

En el año 2016, aún existe un pedazo de la historia de la compañía Central de Aragón que alguien olvidó y quedó totalmente desplazado de su tiempo.